No me encuentro bien, desde que Al cerró la puerta todo es diferente; veo una luz fuera, pero ni siquiera puedo distinguir qué es, así que no tengo más remedio... GUAU!! GUAU!!; pero mi primer ladrido resulta algo inútil, casi no me sale y me siento ridículo. Ahora sí, quiero llorar...

A partir de ese momento, Almu aparece en la cocina cada vez que me muevo, y no me extraña, porque me doy cuenta de que hago mucho ruido, pero no está mal del todo, al menos para mí, porque a mi dueña ya le empiezo a notar cara de cansada. ¿No me devolverá, no?
No hay comentarios:
Publicar un comentario